Burcka lanzaba de rato en rato miradas lascivas al cachorro, detrás de cada mirada tan solo se ocultaba la preocupación, ella no lo había considerado mucho como un cachorro de Eira, el lycan era el polo opuesto de lo que era la dulce y mojigata Eira, por lo que había tenido problemas en considerarlo familia. Pero al tenerlo ahí tan vulnerable, no podía dejar de pensar en cuanto se parecía a Blaidd, en especial cuando el cachorro casi muere al casi perder a su lobo y se sentía muy inquieta. La tarde empezó a menguar, posiblemente Qamar pronto despertaría, Burcka durante sus intentos de seducir al cachorro había descubierto que era terriblemente divertido molestarlo de esa manera y por esa razón era tan descarada con el lycan, claro ningún intento funcionó y a ojos de todos ella no era m

