Ver a Christopher me hacía más mal de lo que pensaba. Así que, volví a estar depresiva otra vez. ¿Qué carajos te pasa, Bree? ¡Tú no eres así! ¡Tú eres fuerte!, me regañé mentalmente. Escuché a alguien gritar y me asomé a ver qué pasaba. Era Ramsés, quien estaba hecho una furia y acorralaba a la pobre Abigail contra el escritorio. Salí y me interpuse entre los dos. —¡¿Qué está pasando aquí?! —le pregunté confundida y enojada por su actitud. Miré a Abigail temblar del miedo. Ella realmente le tenía miedo a Ramsés. —¡¿Dónde demonios estabas, Bree?! —y ahí lo entendí todo. Él estaba enojado, porque no me encontraba y se estaba descargando con la pobre de Abigail. —A mi oficina —dije señalándole con el dedo. Él entró hecho una furia y yo me disculpé con Abigail, quien estaba al borde del l

