Habia pasado alrededor de un mes y medio desde que habia llegado a Italia. Alejandro y yo usualmente fallábamos, así es, fallábamos más por necesidad que por amor a este punto. Aunque este siempre me daba tiernos besos y regalos, era demasiado cariñoso, pero para mí no era nada importante. Me dedique a solo entregarle mi cuerpo y cuando este se corría después de asegurarse de que me corriera simplemente me dejaba cambiarme. Durante este mes Alejandro me habia instruido sobre el sadomasoquismo y aunque no quisiera admitirlo…me excitaba. -Tal ves si pon estas flores quedaría mejor Susurraba mientras seguía plantando, solo recordaba que mientras exploraba con Alejandro descubrí que adoraba ser controlada, obligada a hacer algo, pero todo seria muchísimo mejor si fuese con Magnus. Aquella m

