Siempre Nalla No mentiré sufrí durante toda la noche al punto de desear volver a la monotonía que llevaba antes. Deseaba que Noha volviera a convertirse en un fantasma, en ese pensamiento lejano que me atormentaba durante todas las noches. No en el ser insensible que clava puñales en mí. Aunque lo odio ahora más que nunca solo me queda tomar aire mil veces y recordar por qué estoy aquí y no es por él. —Que estoy bien te he dicho —repito por décima vez a Britani mientras salimos de los vestidores. —Pero es que en serio, desde la fiesta no has dormido nada y llevas tiempo sin entrenar. Deberías hablar con tu entrenador y pedirle que aplace la prueba —Britani habla sin cesar dándome miles de explicaciones por las cuales no debería competir hoy. Lo cierto es que en después de ver a Noha

