⚘Capítulo dedicado a Dina Solorzano⚘ Addyson: ¡Dios, Dios, Dios! ¿Cómo he podido besarlo? ¡j***r, pero que bien besa! ¿Cómo se me ocurrió hacer algo así? Yo no soy así, yo no me lanzo a los brazos de nadie. ¡Madre mía, pero qué brazos! Es que estaba duro por donde quiera que lo tocaba, completamente, excepto esos deliciosos labios que me hicieron perder la noción del tiempo y el espacio. ¡Me tocó el cuļo! Es un fresco, desvergonzado, pero uno jodidamente sexy. ¡Dios, Dios, Dios! ¡Qué vergüenza! Estoy sentada en el asiento copiloto del auto de mi mejor amiga camino a no tengo idea dónde, con el cerebro trabajando a mil por horas e incapaz de tener una idea coherente. Me froto las mejillas, las siento hirviendo. ¿Estaré tan colorada como él dijo? Me miro en el retrovisor y

