Al término de mi jornada laboral no tenía ganas de nada, ni siquiera les había mandado mensaje ya a las chicas, lo único que quería era tomar mis cosas e irme pero no a mí oficina si no a mi habitación no tenía ánimos de trabajar ni de ver a nadie. Así que lo ise salí a toda prisa como si alguien me persiguiera chocando sin querer con aquella mujer voluptuosa quién era nada más y nada menos que la consejera estudiantil de quién me había olvidado por completo pues desde aquella visita en mi oficina ya no había tenido contacto con ella. -Disculpa Alexia, hoy he andado un poco distraído -dije en tono apenado. - ¿Todo bien José Carlos? ¿Algo en lo que te pueda ayudar? -pregunto lanzándome miradas algo extrañas como si me estuviera coqueteando. -Si, todo está bien solo he estado un poco estr

