JC El viernes llego y con el la expectativa de ver a mis dos chicas. Decidí ir a la cafetería antes de iniciar mis clases a tomar un rico desayuno, saludé a los profesores que me encontraba en el camino, también a las mujeres amables que atendían la cafetería. “esto está de locos, mis compas, me siento que estoy en una escuela pública, con la diferencia de que los estudiantes portan una fortuna, coches caros y drogas exportadas. Los extraños mucho”. Enviaba este afectivo mensaje al grupo de mis amigos y cuando deje mi celular en la mesita para tomar mi taza de café al levantar la vista mire con asombro a Mia y Halison. Este asombro no fue causado por ellas ya que se veían igual de peculiares que siempre al igual que atrayentes, tampoco me sorprendía ver a Luisa con ellas. Era la prese

