Pandora se quedó lívida sobre su colchón cuando sus ojos se encontraron con el rostro de su madre. No supo exactamente lo que sintió en ese momento, más que perplejidad y un dolor insoportable en el pecho. Un dolor indescriptible por haber pasado por muchas cosas y por ver como las catástrofes de la isla Cara habían cambiado a su madre, puesto que la habían convertido en una mujer más firme y segura. Ahora era una mujer distinta a como era antes. Ya no tenía esa inseguridad en sus ojos negros, los cuales la mayor parte del tiempo permanecían ahora firmes y severos, como una leona que estaba dispuesta a atacar en cualquier momento. Y cuando Pandora se encontró con su autoritario rostro sintió un nudo horrible en la garganta, y sin importarle que su cuerpo estuviese respondiendole a muchos

