Mientras que Pandora estaba paralizada sobre su sitio. Por otro lado, Katie volvió a interferir, levantando la mano entusiastamente, como si estuviesen en clases y ella supiese la respuesta, diciéndole a la anciana: - ¡Yo quiero, yo quiero ser la primera a la que le lea las cartas! La mujer le sonrió con amabilidad, y señalando hacia el armario haciendo un ademán, respondió: - Pues adelante, querida, vamos a ver qué hay en tu futuro. Pandora se quedó bajo perfil, y Naomi tomó del brazo a Katie cuando esta dio un paso para caminar hacia el armario donde la anciana leía las cartas, murmurándole con un tono miedoso: - ¿Crees que podré entrar contigo, y qué me haga la sesión a mi también de una vez? Porque ya me quiero ir de este lugar. - ¡Claro qué también puedes!- escuchó Naomi que la

