Domingo, 27 de Junio de 2004. Pasado. Habían pasado casi tres semanas desde que aquel extraño niño llamado Benny Tybur comenzó a formar parte de la tribu Yamuco y, aunque no llevaba mucho tiempo conviviendo con la gente, ya la mayoría de los indígenas lo habían aceptado como parte del clan indígena, al ver que el pequeño era como el hijo que el chamán nunca tuvo. Por otro lado, esa poca minoría como Zuchimilko, no lo hacían. Puesto que la niña de doce años no dejaba de sentir que las cosas se habían vuelto muy extrañas en el campamento desde que ese infante apareció cambiándolo todo. Porque ya no bailaban con alegría y normalidad en las noches con los tambores (como siempre fue en la tradición), alrededor de la fogata para disfrutar de la noche y, darle gracias a la madre naturaleza de

