Tan pronto como ambos obedecieron las ordenes, Stephen volvió a poner en marcha el dispositivo y se dispuso a observar y analizar el comportamiento de la pareja y sus reacciones ante la estimulación que recibieron durante los siguientes diez minutos, hasta que, al finalizar la grabación, ambos abrieron los ojos mientras recuperaban, lentamente, la consciencia. De manera inconsciente, pero obedeciendo las instrucciones recibidas a través de la grabación, tanto Fred como Sara permanecieron sentados sin dirigirse la mirada el uno al otro, interesados únicamente en fijar su atención en el hombre al que tenían delante y que levantándose despacio, volvió a dirigirse a ellos en los siguientes términos: - Fred, Sara, acabáis de recibir la primera sesión de la terapia y espero os sintais cómodos

