“Vale, oye los grilletes, estos que tienen como felpita por dentro”, me dijo ella. “Berta, no podemos comprar dos juegos, uno para ti para una sesión y otro para tu madre. Tendrás que soportar el tremendo efecto del acero inoxidable sobre tu fina piel”, la dije. “En serio el efecto es tremendo?”, me preguntó Berta asustada. “Ja, ja, no, pero lógicamente es más molesto que el de la felpita, como dices tu”, la contesté. Seguimos haciendo la lista. Realmente era increíble todo lo que había para cada cosa, se ve que había una gran industria en torno al mundo del b**m. La confección de la lista, nos las interrumpió de golpe, un wasap enviado al teléfono de Estefanía. Aquí estaba. “Corre, ves a la cocina, y entretén a tu madre que no la de por mirar el móvil”, la dije a Berta. Con un mill

