Y sin darnos cuenta, la noche se nos hizo corta. Y no, no quise llevarla a la cama. Solo quería seguir escuchándola reír. AMAYA El aire se volvió más fresco de lo que esperaba. Me froté los brazos, y Zayn, sin pensarlo mucho, me rodeó con los suyos, atrayéndome a su calor. —Se me va a congelar la v***a, mejor entremos —bromeó con voz ronca y divertida. —Qué caballeroso —respondí con una sonrisa burlona mientras entrábamos. —¿Una película? —sugirió. Yo asentí. Ninguno tenía sueño. Nos sentamos frente al televisor, cada uno con una cerveza. Busqué en la plataforma y encontré una de acción con Jason Statham. Mis favoritas. —¿Ese tipo? —preguntó Zayn con una ceja levantada—. Me cae bien. Patea culos sin hacer tanto drama. —Es perfecto. Sabe pelear, es guapo, y no habla mucho. —¿Como

