ZAYN Leonardo cuelga el teléfono, gira para volver a entrar… y me encuentra ahí. Apoyado en el marco de la puerta. Con la cara seria. La mirada fija. Me vio. Escuché todo. —¿Qué tiene que ver Juliette con Tucker? —pregunto sin rodeos. Leonardo se queda quieto unos segundos. Su mandíbula se tensa. Sus ojos me examinan como si estuviera decidiendo si decirme la verdad… o mandarme al diablo. —No es tu asunto, Zayn —responde al fin, sin levantar la voz, pero con ese tono que usaba conmigo cuando de niño me metía en problemas. —Tal vez no lo era… hasta que escuché que la muy cabrona podría estar detrás del regreso de Tucker —digo, cruzando los brazos—. Así que sí, ahora sí lo es. Leonardo se pasa la mano por el rostro y suspira, hondo. —No es lo que crees. Es algo viejo. Lo resolví ha

