Capítulo 8

2489 Palabras

Tomamos un taxi hacia la casa de Damiano. Se siente casi irreal pasar por calles familiares, mi corazón late a mil lleno de ansiedad por mi hermana y a la vez palpita de emoción ante la idea de volverlo a ver de nuevo, cuando ya me había mentalizarlo que jamás lo volvería a ver. Me tiemblan tanto las manos que ni siquiera puedo separarlas y sacar el dinero de mi bolso para pagar el taxi. Sydney lo nota y toma mi bolso de mis manos temblorosas y lo hace ella misma. El taxista nos deja en la acera, mientras se aleja. Miro la impresionante fachada de la casa de Damiano, hay tres plantas y cada una esta iluminada. Sydney me mira de soslayo y me pregunta. —¿Lista?— no hace frio pero siento un escalofrío recorrer todo mi cuerpo. —Mas lista que nunca—respondo dando un suspiro. Sydney me endere

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR