Corrimos lo más rápido posible. Como si me vida dependiera de ello y valla que lo depende. Subimos al auto de Eithan y salimos del aeropuerto, condujo hasta la casa de Eithan donde dejamos el auto y tomamos un taxi. Nos llevó al apartamento de Fede. —Perdón por el tiradero, ayer me volví loco cuando me dijeron que te ibas. —Mire con detalle cada rincón del departamento y apostaría que una estampida de animales paso por aquí. —Wow, sí que desquitaste tu furia. —No puedo permitir que te lleven de aquí, soy capaz de seguirte hasta donde sea necesario. —Miro su rostro y está muy pálido, me acerque a él y al tocar su mejilla está sumamente caliente. —Tienes fiebre. —No importa eso, lo único que quiero ahora es a ti. —Me tomo de la barbilla y me beso, correspondí a su ansiedad con la misma

