—Te vez hermosa molesta. —Se acercó a mí y me rodeo por la cintura pegándome más a él. —Aunque te vez más hermosa cuando estas así de cercas. —Eres un exagerado Julián. —Lo aleje un poco pero él me volvió a acercar. —No exagero, y créeme que valió la pena todas esas sonrisas cuando encontrabas esas notas y rosas en tu casillero. —Deje caer la lata de jugo que llevaba en mis manos solo por la sorpresa, tanto tiempo y por fin se quién era J.D es nada más ni nada menos Julián Densen. — ¿Tu?—El asiente y no me la creo, siempre creí que fue Dalton ya que su forma de escribir y los pensamientos eran dignos de su comportamiento, aunque sabía fingir bien y ahora veo que no fingía. —Está más loco que Dalton. —Así me tienes. —Acabo con los centímetros que nos separaban pegando sus labios con los

