Brandon. No podía parar de reírme al escuchar las incoherencias de la loca diciendo que yo me muero por ella, ¡por favor!, me saltan las lágrimas de tanto reír, y aunque exageraba un poco para que ella escuche, si era muy gracioso lo que había dicho. Había tenido una buena mañana, el recordar los besos con Johana anoche me tenían de buen humor le había mandado un mensaje de buenos días antes de empezar a trabajar, estaba haciendo muy bien mí trabajo de conquista, pronto estaría con ella entre las sábanas, no me odien ustedes saben que soy un mujeriego, además no le prometí nada. La mañana había pasado volando entre reuniones y nuevos proyectos que cuando me quise dar cuenta ya era la hora del almuerzo. Mí abue me había pedido que vaya a casa a almorzar, y sabía que lo hacía por culpa,

