En su día a día comprendió que ya nada era como antes , que el mundo que imagino por años se espumo entre sus dedos y no supo cómo detenerse para reparar los daños . Tomó distancia y se vio a su edad tan sola como nunca , nadie a su alrededor que pudiera salvarla y la abrace en días de fríos . Adam había sido su mejor apuesta y también su peor premio . Esa noche que la vio con una mujer nueva aunque no quiera su corazón se le partió en mil pedazos , ya había perdido y necesitaba soltar todo el pasado . Llora en su cama , y se abraza a ella misma . Pero la puerta de su habitación se abre — ¿ Aún estás en la cama ? — pregunta . Annie se tapa más — Hoy no saldré , avise en el trabajo que estaba enferma y necesito dormir — dice con la voz entrecortada . Marcus

