Apretó los puños recordando cuando los había visto juntos . En su oficina sentado frente al anillo que ella le regreso aquel día y en un sobró largo termino su vaso de whisky mientras maldice . — Maldita Annie — dice golpeando la mesa . Aquella solitaria oficina que ella había decorado cuando aún estaban juntos y ahora era su refugio . Las paredes blancas porque según Annie lo hacían más delicado con un toque de una selección de cuadros que mando a pintar especialmente para él , y en su escritorio una computadora acompañado al lado un retrato de los dos abrazados que no paraba de mirar cada vez que recordaba todo los años vividos con su Annie . Camina con dificultad hacia la pequeña barra de tragos que logro instalarse y se sirve del mismo whisky — ¿ Qué hice mal contigo ,

