Tanto amor, tanto dolor valieron la pena... Después de tanta lucha por los sentimientos pudieron sentir que juntos todo lo podían, no hacía falta nada más que el amor entre ellos y lo demás sólo era algo mínimo. Amar así tan delicadamente era lo que más lo fortalecía, él vivía con cada gesto amoroso de ella. Ella sonreía en cada lucha por él, pero no siempre todo es un cuento de hadas. Adam aún seguía resistiendo por aquella enfermedad. El cigarrillo había quedado lejos de su vida al igual que el alcohol, todo por ella. Tal vez, sin ella no todo sería posible. Adam estaba mucho mejor que hacía meses atrás, ahora tenía más fuerza para seguir adelante con su vida y su vieja rutina. Así es, había regresado a la oficina junto con ella. - Aún faltan estos contratos pero podemos dejarlo, ne

