~ NARRADOR ~ Dominie la mira, sus ojos reflejando una mezcla de tristeza y desesperación. Su voz se quiebra con la misma suavidad con la que siempre la trató, pero ahora está teñida de una verdad amarga. —Aine, no resucitaste por mí… —su voz se hace más grave, como si las palabras fueran pesadas, un peso que no sabe si podrá soportar. —Resucitaste porque el equilibrio del mundo te necesitaba. Porque algo más grande que nosotros dos, algo más allá de nuestro amor, necesitaba que volvieras. No fue por mí. No fue para que estuviéramos juntos de nuevo. El dolor es tan palpable entre ellos que casi se puede cortar con un cuchillo. Él da un paso atrás, como si el acto de alejarse pudiera hacer menos dolorosa la verdad que acaba de liberar. —Lo que fuimos… ya no es. Lo que compartimos fu

