Esparcen en sus rostros un líquido pulverizado con otra fórmula, que corta la acción de la droga, sin poder recordar nada de lo que pasó mientras estuvieron bajo el efecto de la droga Las enfermeras se sienten raras, pero continúan, guardando el tubo con la sangre dentro de una cava con hielo, como si nada hubiese pasado – Hemos terminado… gracias señorita Loria por su cooperación— dice una de las enfermeras Al llegar al salón – Doctor ya tenemos la muestra – --En que laboratorio será analizada-- pregunta Aramis --Eso no te lo diré…. Esta noche, durante la reunión daré el resultado de la prueba de sangre- --Esta noche mi venganza se hará realidad y se decidirá la muerte de Loria -- expresa con gran satisfacción Caterina – Te voy a pedir Aramis, que no intentes nada, debes acatar la

