Capítulo 60 Enzo Desde que me entere del secuestro de mi bella ninfa, no puedo estar tranquilo, no duermo, no como, solo pienso en encontrar al bastardo de Iván y hacerlo pagar por atreverse a tocarla, cuando ella no tiene nada que ver con nuestra rivalidad y odio. Me siento como un león enjaulado, sin saber qué hacer, la frustración y la desesperación, por sentirme inútil y no poder hacer nada para rescatarla. Esta situación me tiene muy estresado, porque lo que más me preocupa es la idea de que Iván se atreva a hacerle daño a Sasha por vengarse de mí. Sé que tiene una mente siniestra y capaz de hacer las peores cosas únicamente por odio hacia mí y hacia mi padre. Bueno, después de lo que le hizo, no me cabe la menor duda de que Iván nunca lo ha reconocido como su padre. Por suerte mi

