-Solo comienzo-inundo el lugar con un fuego rojo, se protege con una muralla de hielo resistente a mis flamas, hago lo que Nicolás llama víbora serpenteante es como un rayo solo que este es de fuego puro, y se hace igual que un rayo. Es fuerte y también lo soy hace bloques de hielo en diferentes puntos como barreras, después aumento el calor con oleadas de fuego y calor seguidos comienzo a ver que el hielo se derrite pero no es suficiente estoy compitiendo con la única persona en la tierra que me puede matar con su poder.
-Pensé que harías más-grita desde donde está, una tormenta de nieve se forma penetrando mi fuego, el fuego se debilita cuando su hielo pasa, la tormenta avanza en mi dirección, hago mi mayor torbellino de fuego a la temperatura del sol, me rodea y protege de los ataques de Sander la tormenta intenta entrar en mi torbellino pero no lo dejo pasar.
Bajo el torbellino de fuego para ver que estoy encerrada en una especie de cuarto de hielo, lo toco es muy grueso para hacer una víbora serpenteante, en pocas palabras estoy en una celda de hielo, muchos recuerdos llegan, la pequeña conversación con James, las noches en las que tuve a Alexander en mi cama, la excitación que me producía al tocar cada parte de mi cuerpo, las largas noches en la celda creyendo a Sander y a Cassian muertos. Me dejo caer de rodillas en la celda de hielo pongo una mano en el hielo y comienzo a llorar, nunca me gusto estar en una celda y la persona que amo me puso en una. Mi poder está conmigo y los rayos salen de mi cuerpo buscando una salida pero no la hay.
-¿Sara?-la voz de mi mamá suena atrás del hielo-hija, ¿Estas bien?-el hielo desaparece pero yo estoy en el suelo meditando lo qué pasó.
-Sara-su voz suena rota y creo que él lo está me pongo de pie y estallo no de poder sino a amenazarlo.
-Me vuelves a encerrar en una celda de hielo y no te lo perdonaré nunca-me pongo de pie frente a él y no me importa que los demás vean o escuchen lo que le estoy diciendo- y te juro que no me importa que te amé con el alma me desharé de ti y de cualquiera que quiera meterme en una celda, ya estuve en una y no me gusto la experiencia.
-Lo siento-baja la vista y la cabeza después-No era mi intención encerrarte...-lo beso no porque lo ame sino porque quiero hacerlo- perdón.
-Disculpa aceptada pero lo que te dije es cierto no dejaré que me vuelvan a meter en una fría celda-mi madre no dice más, pero Miranda y Atina si lo hacen.
-¿Por qué te quitaste el tinte?-me grita Atina desde atrás, y solo hago un gesto con la cabeza.
-Me gusta más pelirroja-vocifera Sander tomando mi cintura y juntándome más a él-se ve más ella.
-Se le veía mejor el otro color-murmura Miranda poniéndose detrás de mí.
-¿Puedes soltar la pantera?-le digo en el oído y una sonrisa me dice que lo hará para mí- hola hermosa- la pantera está parada junto a mí, Sander me suelta y deja que abrace a su animal-hace tiempo que no te veo-me pongo de rodillas ante este animal que me encanta, la pantera se hecha para que la acaricie en el lomo- eres una preciosidad- Sander hace que el animal se comporte de manera natural, con un padre que controla a los animales es fácil que lo haga.
-Siempre te ha gustado que Sander saque a su animal-me dice Atina con tono curioso.
-Siempre me gustará Atina me gusta la pantera y el zorro-hago una patera de fuego n***o y dejo que se acerque a la de Sander-No hay mejor remedio que esto. La pantera de Sander me gusta mucho.
-Solo lo suelto cuando ella me lo pide-comenta Sander parado junto a mí-nunca me ha gustado soltarla más de lo necesario.
-Pero siempre me ha gustado que la libere-la pantera de fuego se para junto a mí-mira preciosa-la pantera de Sander gira su cabeza a la mía y se pone de pie para observar mejor a la pantera de fuego.
-Se supone que el dragón es tuyo y la pantera junto con el zorro son los míos-lo miro con una sonrisa en mi cara.
-No te preocupes-me pongo de pie y la pantera de fuego se encamina a la de hielo que se sienta y se irgue cuando se acerca-no pasará nada, la pantera me costó trabajo hacerla para que quedara bien.-mi pantera se sienta junto a la de Sander y comienza a arre pegarse en el cuello de la de él, al final la de él da lo mismo que la mía le da. Cariño.
-Me gustaría saber una sola cosa- me pone las manos en la cintura y jala contra él.
-¿Qué?-le doy la mejor de mis sonrisas.
-Ayudame a entender.
-¿Entender?-mi sorpresa es notoria.
-¿Por qué te sigo viendo como el primer día?-hace que me sonroje y quiera borrar la sonrisa que tiene en la cara con un beso, mejor bajo la cabeza pero la sube con una de sus manos e imprime sus labios en los míos, lo quería hacer pero no lo hice y él sí.
-Recuerdas el primero-murmuro sobre sus labios, entiende a lo que me refiero y hace un beso parecido, relajado pero con algo que lo caracteriza un frío que recorre mis labios y el resto de mi cuerpo hago lo que hice cuando me lo dio enredo mis brazos en su cuello y jalo contra mí un poco más, cambio el beso al segundo que me dio más apasionado e intenso sus manos bajan a mi cintura y las mías quedan en su cuello solo una se pasa por su cabeza.
-Te amo.- me da un beso en la frente- perdón por lo hice hace un momento, no pensé que te fuera a...- no lo quiero recordar, y sus disculpas me llegan mucho más de lo que quisiera.
-Te dije que te perdono.
En mi recamara, me quito la ropa de hoy, la cena no fue tan mala, Valentín se encargó de que su esposa comiera frutas y de que Gabriel no hiciera maldades con Richarth son los mayores y parecen los menores junto con él, May no me habla y no quiero que lo haga, sabe cuándo hacerlo y cómo hacerlo mientras no lo haga no lo haré. Sander se acostó hace rato pero no a dormir sino a leer, un pequeño dolor pasa por mi vientre, hace un mes que no me llega mi periodo y comienza a preocuparme, voy al baño y me encierro en el baño, lavo mi cara y con agua helada me seco la cara con una toalla, un dolor más recorre mi vientre y la sangre a salir de mi entrepierna el recuerdo aparece rápido, he pasado por esto antes y es la segunda cosa que odio aparte de estar en una celda.
-¡Sander!-mi grito lo saca de donde este-¡Sander!-camino a la puerta para que no entre.
-¿Qué pasa? ¿Qué te pasa?-gira la perilla pero estoy del otro lado y no puede entrar-Sara déjame entrar.
-Ve por mi madre-digo rogando que no abra la puerta- Sander ve por mi madre y no entres cuando ella lo haga.
-¿Eliza?
-Ve por ella ¡Ya!-maldiciendo lo hace, la sangre no deja de salir y agradezco que no haya salido por debajo de la puerta.
Me dejo caer en el suelo y no puedo creer que me volvió a pasar, me pongo a llorar como una niña, después de de quedarme tirada, me pongo de pie y la puerta de mi cuarto se abre.
-Sara, amor- mi madre toca la puerta del baño con la gracia que posee, abro la puerta temblando y una lágrima más recorre mi rostro-ven a la cama deja voy por Amaranta.
Me acompaña a la cama y me recuesta en ella, sale de inmediato y deja que me ponga a llorar de nuevo, Sander hace lo que le pedí no entra y no lo hará hasta que le digan que pase. Mi madre entra con mi mamá Amaranta, tardan una hora en limpiar y ayudarme a terminar lo que mi cuerpo empezó, me baño y quemo la ropa hago que el fuego la consuma más rápido de lo que debería, me acuesto de nuevo en mi cama y mi madre no dice nada cuando se va, Sander entra sin decir nada se sienta en su lado de la cama sin decir nada, le doy la espalda, suspiro por muchas cosas es otro que sale creí que eso ya había pasado desde Cassian ya que Sharon y Cal fueron de embarazos seguidos no salió ninguno. Ya no puedo llorar en silencio y mis lágrimas comienzan a recorrer mi cara, Sander se acuesta dándome la espalda al principio, después de una hora de escuchar mis lamentos se da la vuelta, pone una mano en mi cintura y jala contra él, no sabe o creo que se imagina lo qué pasó, una lágrima helada cae de su cara y da en mi cabello, esto ya es demasiado tanto para él como para mí.
-Ya no puedo-salen de mi boca y me saben amargas-no quiero-su mano sube de mi cintura a mis costillas-¿por qué nos pasa a nosotros?-otra lágrima recorre mi cara, mi respiración se corta lo suficiente.
-No creí que volviéramos a pasar por esto...no de nuevo-está roto como yo, pero siento que me han vuelto a romper y sin piedad-sigue doliendo como la primera vez.
-Y seguirá doliendo-me doy la vuelta para acurrucarme en su pecho deja que lo haga, se recuesta totalmente y deja que mi cabeza quede entre su cuello y su hombro-al menos nos quedan Sharon y Cassian.
-Te falto Cal-duele más, hago puño mi mano sobre su camisa-pero al menos nos quedamos con ellos tres...pero sigue doliendo.
-Sander, quiero pedirte la más grande de mis disculpas-una lágrima helada cae a mi cabeza-perdóname por darle a Alexander lo que quería- y lo que quería tiene nombre y fecha de nacimiento-por qué sea de él y no de ti. Nunca te lo dije y es la que te debo de dar.
-No me tienes porque dar una disculpa por eso-sus suspiro me llega en lo más profundo del alma-me creías muerto y te amarro con dañar a Sharon.
-Eso no es excusa por mis actos-dejo que mi lágrima circule hacia su pecho- y debo admitir que la última vez que me metí con él lo hice porque quise, no por obligación, pude sacarlo de mi nación cuando me quito el metal Can y no lo hice, pude hacerlo. Perdóname Sander.-de alguna forma me deja abajo y él arriba, besa mis labios, sus labios extrañamente tibios, su mano busca mi cintura, su beso es apasionado e intenso, empieza a bajar por mi mandíbula y su mano a bajar de mi cintura-Sander, no.
-Sé que hoy no-murmura sobre mi cuello, se regresa a verme a los ojos- mañana no saldré a ninguna parte me quedaré contigo como las veces anteriores.
-A deprimirnos en nuestra habitación y no comer nada en todo el día-me muestra la sonrisa que me encanta.
Dormimos toda la noche y parte del día, cuando él se despierta, me suelta de su agarre, se levanta y se mete en el baño, continuo dormitando ya que no estoy dormida al cien por ciento la puerta se abre dejando entrar alguien que no reconozco.
-Sigue dormida-anuncia Miranda a no sé cuántas personas.
-Buenos días-dice Sander cuando sale del baño-no estamos para visitas-se sienta en la cama y pone su mano en mi cabello-sálganse por favor.
-Sander contacte a uno de mis generales en Nórdico-la voz de Alexander hace que me estremezca-me dijo que Christopher no ha sido visto desde que la reina Amaneth se fue a Raider.
-¿Qué quieres decir?-mi voz suena triste pero al mismo tiempo cansada.
-Que no han visto a mi hermano desde hace tiempo, los tronos de Nórdico y Caldera están sin rey o reina- Es imposible conozco a su hermano mejor que él y nunca se rinde.
-Puede ser una trampa-comenta Miranda sentándose en la parte final de la cama-sabemos que él nunca desaparece de la nada.
-El plan seguirá de pie-digo con mi tono frío- no alteraremos nada hasta saber qué pasa con el rey.
-Recuperar Nórdico es lo único que me interesa y si mi hermano no está en mi lugar no dejaré que lo tenga, aunque eso me cueste la vida.
-¿Y Cal?-este nombre sale disparado de mis labios y temor con él-No me digas que no estás pensando en él-me suelto del agarre de Sander y me paro frente a Alexander-No estás pensando en él ¿Verdad? Mi rey- la voz de reina fría se hace presente, no quiero que Cal pase por lo que pasó Sharon, decirle que su padre está muerto y se lo hago saber con el mismo tono- no dejaré que Cal sienta lo que sintió Sharon cuando le dije que nunca más verá a su papá. No quiero volver a ver a uno de mis hijos sufriendo por esa pérdida, no otra vez pero si quieres y no estás pensando en Cal vete y no lo veras nunca.
-¿Me prohibirías verlo?-su voz suena rara.
-Te lo juro-mi voz está igual, pero con un poco de dolor-nunca lo verás. Si te vas a Nórdico antes de que Caldera vuelva a ser lo que es. Mía. Cal nunca te vera y nunca tendrás al heredero de Nórdico en tus dominios.
-Me tengo que esperar- da una sonrisa llena de ironía-te amarre con tu hija para que me dieras a Cal y ahora me estás amarrado con él.
-Todo se paga Alexander-la ironía de mi voz es notoria como lo es la de él-algún día pagaré por lo que le hice a Kendall pero hasta entonces no me arrepentiré de eso. El plan sigue en pie y que es esperar dos semanas más.-me doy la vuelta para regresar a la cama-ya esperé dos años esperar dos semanas no me afectará en nada.
-Si ya esperamos dos años-dice Sander se acomoda en la cama sentándose-no puedo esperar para portar mi corona.
-Nuestra corona-corrijo al sentarme a su lado-dos semanas nada más.
Entre todos hablamos de eso de recobrar lo que es nuestro, Alexander me insiste en que deje que Cal lo vea en julio y enero, al principio me niego pero después de tanta insistencia acepto, Atina me convence de que cuando las cosas se calmen valla a verla a Nórdico. Entreno un poco en el gimnasio, entreno con los rayos pero se me dificultan al lanzarlos mi tino es pésimo en ellos pero en el fuego es certero y sin piedad con los blancos que salen del suelo, mi recuerdo de hoy en la mañana me vuelve un animal de fuego, y electricidad, mis sentimientos negativos se avivan con cada tiro negativo cuando acierto cuando un rayo a el objetivo salto de alegría, estoy entrenando sola y eso me encanta, doy en donde quiero que el fuego dé pero los rayos no.
Maldigo entre dientes por los ataques fallidos de rayos, los rayos de Cal son azules como mis ojos y los suyos pero los míos son rojos como mi flama y cabello, escucho la puerta abrirse y cerrarse amo mis momentos a solas pero la persona que entro no dice nada solo se pone a observar. Suelto otro rayo y esta da en la cabeza del objetivo, los aplausos de la persona que está hace que voltee a verla.
-No sabía que te gustaba verme-le digo con una sonrisa en mi boca.
-Me gusta ver el poder que tienes, siempre lo ha hecho-no entra al ruedo se queda en su lugar-por eso me gustaría tener fuego.
-El fuego mata y destruye-bajo mi cabeza y escucho sus pasos cuando se acerca-consume y asfixia.
-Pero también tiene belleza, coraje, destreza-me levanta la vista para que lo mire y lo que encuentre son sus ojos glaciales-es vida, mi vida.
-Dices eso porque me amas-su pulgar acaricia mis labios, cierro los ojos para sentir su tacto; para sentirlo a él-y porque me quieres.
-Lo veía en tu padre, su poder, su defensa y su mayor arma-parpadea y eso me hace enojar un poco pues me priva de ver sus ojos-me gusta mucho ver cuando sueltas el infierno, cuando te quitas el miedo y dejas que florezca tu poder. Cuando demuestras quien eres y lo que eres.
-Es mejor el frío que el calor-me suelto de sus manos y le doy la espalda-mi calor puede matar a alguien con solo suspirar.
-El mío puede congelar su sangre y dejarlo como paleta-me abraza por atrás, sus manos se enredan en mi cuerpo-mis padres me tenían miedo-nunca me lo había dicho pero hay dolor en sus palabras-temían que los congelara que me enojara de más. Siempre le temían a mi poder pero sabía dónde soltarme y donde aguantarme. Cuando te conocí supe que eras tú por la quien daría mi vida, sabía que mi padre se opondría al compromiso contigo pero mi insistencia valió la pena y tú haces que valga la pena todos los días, que quiera estar contigo todos los días, despertar contigo, ver tu sonrisa todas las mañanas, desvelarme contigo haciendo cualquier cosa leyendo o recorriendo tu cuerpo-una lágrima de felicidad, comienza a recorrer mi rostro- haces que cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo de mi vida valga la pena, no me importa donde duerma o donde viva si es junto a ti mi vida, mi reina, mi esposa, mi mejor amiga, mi compañera y mi más grande amante, la dueña de mi cama y de mi corazón.
-Te amo Sander- me doy la vuelta para verle los ojos-eres el culpable de mis sonrisas, el dueño de mi corazón, mi mejor amigo y amante, el dueño de mis mañanas, mi rey y mi mayor alegría-sus labios me saben a gloria, mis brazos alrededor de su cuello y una mano en su cabello blanco y una mano de él en el mío, mi poder se dispara de mi cuerpo y su poder del suyo, hacemos lo que hicimos cuando Gabriel nos soltó solo que esta vez el me hace a mí la corona y yo a él, mi vestido de novia es lo que hago el fuego formé sobre mi piel, y el traje que uso ese magnífico día cobra forma en su cuerpo.
La tormenta de nieve y mi infierno se juntan envolviéndonos en ellos, a ninguno de los dos le afecta el poder del otro ya que somos los culpables de la manifestación de este poder de que el poder saliera, de que nos amemos con la mayor intensidad del mundo, mi tatuaje es gracias al amor que siento por él, que tengo gracias a él, si alguien más intenta entrar aquí está perdido entre toda las cosas que estoy haciendo, mis manos bajan de su cuello a recorrer su espalda, el traje de bodas y el vestido están hechos con el poder de ambos nada me podrá separar de Sander, nadie podrá hacerlo. Regresamos al cuarto, donde es rápido quitando mis prendas y yo las de él, dejo que están caigan al suelo, meterme en la cama con él siempre es lo que me gusta. No me importa cuánto dura recorriendo mi cuerpo a mí no me importa cuánto dure o cuanto tarde en besar mis labios, lo que me interesa es mi nombre en sus labios, que se dé cuenta de que lo amo y nadie lo cambiara. Mis mayores bendiciones son las que me despiertan el día de hoy, los pumas de Sharon están afuera, y los lobos de Cassian también, un nuevo animal está junto a los de ellos, un pequeño león de fuego y electricidad está sentado en la cama solo puede de ser de Cal, pero es muy pequeño para hacerlo.
-¡Feliz Cumpleaños papá!- los pumas de Sharon lamben mi cara y la de Sander-¡Es hora de despertarse!
-Ya me desperté Sharon-los pumas brincan sobre la cama, Sander se levanta y Shary es la primera en darle su abrazo- gracias amor.