Horas extras.

1774 Palabras
Maldita sea, sabía que no debía robarme la mercancía de la tienda en la que trabajó, pero, aun así, no creó que robar papitas, sodas, revistas xxx, y demás, sea algo realmente justificado como para despedirme, soy un buen empleado y gran chico, eso… creo. Mierda, si tan solo el maldito narrador de mi historia regresara de su camerino, seria increíble, así no tendría que preocuparme de narrar correctamente esto, digo, ahora estoy pasando por una situación complicada, ¿en dónde está el puto narrador? ¿Qué? ¿se quedó dormido? Fua… de seguro ese viejo se fue a drogar, puto viejo drogadicto a la coca, en fin… Mi jefe, me dio una noticia, algo que sinceramente no me la esperaba para nada… — Eddy, ya no podrás estar mucho tiempo aquí… — ¿me está despidiendo? ¿es porque me robé las papitas? Puedo pagarlas… no me despida. — supliqué. — ¿Qué?, no, Eddy, no me refería a eso, ¿robaste algunas papas? — Eh… no… — Madre mía, en fin, toma. Mi jefe, me entrega un pequeño documento muy importante de la compañía dueña de la tienda y la gasolinería, al parecer era un aviso sobre una extraña plaga que estaba por la ciudad. — ¿Qué es esto jefe? — pregunté al ver el documento. — Al parecer, Eddy, la compañía que nos emplea, está sufriendo de varios problemas de plaga en los demás establecimientos de la ciudad, por esa razón enviaran algunos exterminadores a este lugar, para evitar que sanidad nos clausuren. — explica mi patrón. — ¿Fumigaran la tienda? — respondí confundido. — Claro, tendremos algunos días libres, por esa razón te quería decir sobre esto… En mi mente, era una buena noticia, digo, que bien, tendré algunos días libres, ¿a quién no le agradaría eso? pero… los días libres, tenían un precio bastante alto para un pobre asalariado como yo… — Pero, ¿me pagaran los días? — pregunté. — La verdad, No, pero, no pierdes mucho por solo tres o cuatro días sin paga, ¿o sí? — reacciona mi jefe. — Pues no, pero, aun así, necesito dinero extra, ya sabe, no caería nada mal algo de money… — respondí al acariciar mis dedos. — Lo entiendo Eddy, bueno, mañana vendrán los fumigadores, pero, si quieres dinero extra, puedes cubrir el turno de Greg. Mi trabajo era de medio tiempo, ósea que la paga era una basura, pero, si me quedaba toda la noche, tendría una jugosa, ganancia, así que, ¿Por qué no? — Si claro, puedo hacerlo, me quedare en vela toda la noche. — dije con mucha confianza. — ¿seguro Eddy? Debes estar muy despierto, no puedes dormirte, hay una banda de motociclistas que roban el combustible de las gasolineras y asaltan a los tenderos despistados. — advierte mi jefe con antelación. — Nahhhh… estaré atento señor, si vienen esos malhechores, pues saco la escopeta y disparó. — dije de forma descarada y muy confiada. — Esto no es call of duty o algún videojuego de guerra, recuerda que debes ser cuidadoso. — Si, descuide. Mi jefe, de forma desconfiada, decide aceptar y me da el turno nocturno, con la única condición de no despistarme o dormirme, algo simple, digo… ni que fuera tan difícil estar despierto toda una noche, solo, en la tienda de la gasolinera. Y después de muchas horas de no hacer nada en el día, al fin eran las 8:00pm y mi jefe al fin se marchaba a su casa. — Bueno, nos vemos mañana Eddy, recuerda no despistarte y si sucede algo, toca el botón de emergencia, la policía llegará de inmediato. — ¡Si señor! Que descansé. — dije al despedirme como un militar. — Buenas noches… Mi jefe se marcha y al fin quedo completamente solo en la gasolinera, y mientras estaba solo en la tienda que debía cuidar cual búho, decido, tomar mi teléfono y ver videos de gatos. — HAHAHAHA… un gato, hay como me encantan estas cosas. Ya sé, se supone que debo cuidar la tienda cual guardián, pero, estaba aburrido así que ¿Por qué no ver videos de gatos, memes y anime? Y después de algunas horas holgazaneando en la tienda, algo inesperado, llega a mi… — Carajo, me dieron ganas de hacer popo, bueno… iré al baño. — dije al dejar mi teléfono en la registradora. Después de hacer lo que las mujeres y hombres con clase, llaman el “llamado de la naturaleza” yo, después de cagar como un desgraciado durante quince minutos, regresó a la registradora para reanudar el video que estaba viendo. — Fufé… necesitaba una buena cagada, en fin, vamos a ver mas videos de gatos… Y de repente… La luz se apaga y se enciende por si solo, algo raro que jamás me había pasado en mi tiempo como tendero de la gasolinería. — Chingadamadre… ¿Por qué se fue la luz de repente? Bueno, debe ser algo normal en la noche. — dije en mi mente sin darle importancia a lo que sucedió. Cuando tomó mi teléfono de la registradora, algo raro, sucede en la pantalla, símbolos y fallos revotaban en mi teléfono, algo que me confundió por completo, aparte de preocuparme por una posesión muy crucial en mi vida. — No manches, ¿Qué le pasa a mi teléfono? Esta muy extraño, ¿acaso es un virus? Mierda… no quiero comprar otro teléfono, aparte, porque no puedo, no con RATACREDITO pisándome los talones. No podía dejar pasar las raras acciones de mi teléfono y al querer evitar comprar otro teléfono a cuotas, intentó reiniciar mi teléfono a ver que pasa. — Bien, sabía que reiniciándolo se arreglaba esta monda. — dije contento de que mi teléfono regresara a la normalidad. Y de repente, una adolescente de un extraño vestido victoriano, entra a la tienda y toma una barra de chocolate. La chica se veía joven, como de 14 o 16 años, era muy linda, pero a la vez, al verle su vestido tan antiguo y un cabello rojo brillante, mi mente, no podía dejar de pensar cual raro era esa chica. — Qué raro, ¿porque usa esa ropa? ¿será una loca? ¿un cosplay o algo? Mi mente estaba divagando, sé que es maleducado juzgar a alguien por su apariencia, pero, mi cuerpo, sentía una extraña sensación de inquietud al estar presente aquella chica. — ¿Esta barra de chocolate tiene maní? — me pregunta la chica victoriana. — ¿Qué dijo? — respondí despistado. — La barra de chocolate… ¿acaso tiene maní? — repite la chica de vestido n***o. — Ah, creo que, no… — le respondí con una sonrisa. — Ya veo… bueno, gracias. La chica destapa el envoltorio de la barra de chocolate, y se lo come mientras se marcha sin pagarlo. — Oye, al menos paga la barra de chocolate. — reclamé. La extraña chica me ignora por completo y se dirige a la puerta de mi tienda. — ¡HEY, NO ME IGNORES! Saltó de la barra y me acerco a la chica donde la tomo de su brazo, para exigirle que pague por la barra que se comió. Pero en cuanto mi mano, toma su brazo, algo extraño sucede, mi cabeza sufre de inmensos dolores y mi cuerpo se paraliza completamente por hormigueos en cada centímetro de mi piel, como si mi cuerpo, se hubiera paralizado del miedo, y para complicar aún más las cosas, unas extrañas imágenes, atacan mis ojos, como fragmentos aterradores de un futuro apocalíptico, una pesadilla que ningún humano podría soportar. Y mientras yo, quedo paralizado, aterrado y confundido por lo que me pasaba, la chica al ver que tomé su brazo, dice algo, en un idioma que no conocía, pero, por alguna razón, pude entender. — Tren web poyar quien (Aléjate, sucio e inmundano ser) — repica la chica al apartar su brazo de mi mano. Cuando la chica de pelo rojo y vestido victoriano, se suelta de mi mano, mi mente, mi cuerpo y hasta mi alma, se aliviaron y regresaron a la normalidad, dejándome confundido y con una jaqueca como nunca. — Agg… ¿Qué fue eso? — No te concierne estúpido… La chica se acerca a mí y lentamente estira su mano a mi pecho, con intención de matarme, pero, justo antes de que ella hiciera que mi cuerpo desapareciera en un montón de carne triturada y litros de sangre descontrolada, ella se detiene al escucharme decir. — Por cierto, niña. ¿Cómo que inmundano ser? No hace falta que me faltes al respeto, no me bañé hoy porque se me hizo tarde, pero, no creo oler tan mal… ¿o sí? — dije sin darme cuenta del peligro en el que estaba. — ¿Qué dijiste? — dice la chica impresionada. — Si, me dijiste sucio e inmundano ser, ¿no? Como sea, paga la puta barra de chocolate, no quiero que mi jefe me lo descuente de mi escaso y triste salario. — dije. La chica victoriana, se impresiona por alguna razón y sin más, regresa a la registradora, pero, no apagar, si no más bien, a ¿interrogarme? — Tengo una duda… ¿Cómo es que conoces la lengua antigua? — dice ella al sentarse en el mostrador. — ¿lengua qué? Oye… baja del mostrador y paga la puta barra, enserio, no me vengas aquí a tocar los huevos. — reclamé molesto. — Me llamo victoria, ¿Quién eres tú? — Tú puta madre, ahora paga la barra. — dije molesto. — Ja, jaja, oye, mi paciencia es delicada como una rosa, mejor cuida de esas palabras… Y de repente, un motociclista, lanza una roca a la ventana de la tienda. — ¡cuidado! Yo rápidamente extiendo mi mano hacia el rostro de Victoria para evitar que la roca que había atravesado el cristal de la tienda golpeara a esa rara chica. La roca lanzada por un motociclista, golpea la palma de mi mano, salvando el rostro de la pelirroja que se había sentado en el mostrador de la tienda… — Oye… ¿estas bien? — pregunté. Mi mano sufrió un gran golpe, algo que conmovió a victoria de inmediato. — ¿Me protegiste de la piedra? — Si… niña creo que es mejor que corras, o alguien saldrá herido… Decenas de motociclistas llegan a la gasolinera, armados con pistolas, escopetas, cuchillos, machetes y cadenas de hierro… ellos estaban listos para asaltar mi tienda. Yo estaba aterrado, pero, victoria, por otra parte… — Definitivamente alguien saldrá herido y talvez muerto. — dice victoria con una perturbadora sonrisa.
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