Había pasado una semana desde la fiesta en la casa de la fraternidad y Julien no había conseguido deshacerse del rubio que a estas alturas se le pegaba como chicle cada vez que tenía oportunidad; aunque huelga decir que no era como si él realmente hiciera un gran esfuerzo por alejarlo. Se reunían en la biblioteca para avanzar con el trabajo y después de clases, Theo incluso se había convertido en una visita habitual en su casa. "¿Viene hoy mi cuñado?" le preguntaba Jazmin todos los días solo para ver el rostro de su hermano sonrojándose. A la muchacha le gustaba escucharlo negar cualquier cosa que ella dijera sobre Theo. "No es tu cuñado. No es tan guapo. NO ESTOY ENAMORADO", eran las respuestas que siempre le daba, aunque ambos conocían la verdad que se escondía en la negación. Jazz ya s

