Pasaron los meses y la bebé ya podía viajar Leo la ayudaba todo el tiempo, mientras que alberto al fin había terminado la pintura que le regalaría a su primo —primo ven un momento — le habla Alberto. —Que sucede — inquirió Leo contento —Que tengo una sorpresa para que te la lleves a Santa Cruz Bolivia — agrego Alberto a punto de destapar el cuadro. —Cual es —dijo con curiosidad Leo. Alberto destapa la pintura y Leo se acerca a ella Veía Nadia a todos en aquella pintura —Nunca te olvides de nosotros primo — dijo Alberto en el odio de Leo. Leo le dio un abrazo —Jamás olvidare a mi familia — mascullo Leo. —Suerte en tu viaje Leo que seas muy feliz que lo mereces — susurro Alberto feliz. —Te prometo que seré feliz primo vas a ir con nosotros al aeropuerto — responde Leo con t

