Capitulo 10: Zona de Guerra II

2427 Palabras
Fecha: 20/02/18 Ubicación: Los Ángeles Hora: 4:20 pm Cesar El edificio estaba ya siendo consumido por mi fuego y el maldito de Andrés corría por los pasillos tratando de confundirme. - ¡Deja de retrasar las cosas maldito traidor de mierda! - Grite caminado entre las grandes llamaradas de fuego. Escuche ruidos viniendo del piso superior al que me encontraba. Subí lo más rápido que pude y lo primero que vi fue como Andrés estaba peleando casi a la par con Diego en cuanto a velocidad. Fui directo a su posición y ahora Diego y yo estábamos peleando contra Andrés que trataba de seguirnos el paso. Con mis manos envueltas en mi fuego carmesí le di un fuerte golpe en la cara y él respondió copiando mi habilidad envolviendo sus extremidades también en fuego carmesí. Sus patadas fueron presentes creando látigos de fuego que rompieron las ventanas del lugar. Los golpes iban y venían para los 3, pero el que más castigo recibía era Andrés al no ser capaz de copiar tanto mi habilidad como la de Diego al mismo tiempo. Diego logró aprovechar un momento de distracción de Andrés y uso la oportunidad para embestirlo como si de un jugador de futbol americano se tratara a toda velocidad. Ambos salieron disparados a dar contra una pared y la rompieron atravesándola en el proceso. Fui a su posición y Diego se levantó con una gran dificultad. El fuego subía hasta nuestra ubicación y el humo n***o era prueba de eso. - Diego, es peligroso para ti si sigues aquí, ve afuera y encárgate de los demás Dicers - Le ordene a Diego que empezaba a toser por el humo. - ¿Podrás encargarte? - Preguntó ya algo ronco en su voz. - !Si, tú ya vete! - Ordene y él salió disparado por la ventana. Estábamos en el 4 piso, ese chico sí que era entusiasta. Dirigí mi mirada a Andrés que trataba sin éxito levantarse de los escombros que estaban sobre el. En un acto de ira puse mi pie sobre él y le dirigí una mirada que demostraba todo lo que pensaba de el. - ¿Por qué nos traicionaste Andrés? - Pregunté poniendo más de mi peso sobre Andrés que demostraban enorme desesperación por librarse de su posición. En mis pies tenía al traidor, el culpable de que hayan encerado a Ruby y Juliet. Nada me impedía el matarlo con mi fuego carmesí. Ahora los usuarios ya éramos unos monstruos para la sociedad, pero si lo mataba solo les estaríamos dando la razón de temernos a los que ya de por sí lo hacen. - ! Aunque me lo preguntes!, !No lo entenderías! - Andres grito mientras el grujir del sus huesos hacían acto de presencia. - Eres un perro, ¿Al menos recibiste tus 30 piezas de plata judas? - Le pregunte poniendo más de mi peso sobre el. - !AAAH cierra el maldito hocico!! - Andrés gritaba por el dolor de su cuerpo. - !Estas quemando un maldito edificio!¿te das cuenta de la locura que estás haciendo? solo por atraparme! - Andrés seguía gritando. - Si eres el usuario de la copia podrías fácilmente escapar, pero bueno tienes razón ya no es necesario que haya creado tanto alboroto para dar contigo - Dije mientras elevaba mi mano derecha con la Palma abierta. De la Palma de mi mano, todo el fuego del lugar fue directo a esta y se concentró en una llamarada pequeña. En esa pequeña llamarada estaba todo el fuego del lugar. Mire como en todas las paredes ahora había un color n***o a causa del fuego que hace poco llenaba las habitaciones y corredores. - Así que habla, soy todo oídos - Dije quitándole mi pie de en sima a Andrés y empezando a caminar por los alrededores. Andrés se levantó de los escombros a duras penas y recargo su cuerpo en una de las paredes del lugar. - !Jamás lo entenderías!, jamás entenderías como se siente ver cómo a tu alrededor que la gente te olvida y hacen sus vidas lejos de ti!, jamás entenderías como se siente perder a la persona que amas a manos de un perdedor!, !Jamas entenderás como me sentí cuando fui controlado por aquel demonio de nombre Daniel, !!Me usó como una perra!! - Andrés dio un grito con esas palabras y el fuego carmesí volvía a llenar la habitación. Solo que estaba vez era Andrés el causante de tal acto. - Supongo que tendré que mandarte al hospital - Dije envolviendo mis manos y pies en mi fuego carmesí una vez más. Andrés lanzaba bolas de fuego hacia mi posición y yo me abrí paso entre estas hasta darle un fuerte rodillazo en el estómago. Andrés lo recibió y seguí aplicando castigo en el dándole un fuerte codazo en las costillas, seguido de eso cree una esfera de fuego que nos encerró a los dos, evitando que tanto mi fuego como el de él saliera disparado por él área. Andrés lanzaba enormes gritos y yo lo hice callar con un fuerte golpe en la nuca que lo hizo caer inconsciente al suelo. Ya en la habitación no hubo más fuego, solo un silencio profundo. - Judas – Dije yo en un susurro dejándolo en el suelo. No me mancharía las manos con una basura como el. Kevin Oliver me lanzaba una especie de rayos artificiales creados de su armadura saliendo de las palmas de sus manos que eran cubiertas por un metal brillante. Las bolas eléctricas que le lanzaba parecían no tener efecto en el. Xiomara me ayudaba a distancia congelando el suelo que pisaba Oliver haciendo que el quedara unido a él y lo mantuviera inmovilizado al menos unos segundos. Ya había recibido uno de sus ataques en mi mano, y ahora esa misma mano ya no podía moverla. Era raro porque no dolió para nada y la mano no parecería tener fractura alguna, era como si aquel ataque de Oliver solo sirviera para evitar que los usuarios materializarán sus habilidades. Mi mano que había recibido aquel ataque ya no podía crear esferas eléctricas. Ya solo tenía mi mano izquierda para hacer eso. No podía ni el acercarme porque sus ataques no parecían tener fin. -!Esto no nos llevará a ningún lado!,!entréguense y nadie saldrá herido!-ordenó Oliver. Tenía que pensar rápido. Vi un auto pequeño que estaba a unos metros de mi posición, fui lo más rápido que pude asta el y rompí uno de sus vidrios. El sonido de la alarma fue presente, yo no perdí tiempo y por más loco que pareciera gracias a mi habilidad del rayo pude hacer que este auto encendiera. Ahora podía conducir el auto. Como en GTA bebe. Pise el fondo del acelerador y fui directo a donde Oliver. -oh no-fue todo lo que dijo el al recibir el impacto del auto directamente. El auto dio directo con Oliver y luego contra la pared de un edificio con todo su frente aplastado y con Oliver sobre el techo del auto. - Oye, no sé si lo notaste, pero no tengo licencia - Dije yo saliendo del auto y jalando a Oliver bajándolo del techo. El sujeto no respondía, pero sabía que estaba bien, su armadura debió absorber el ataque. Xiomara fue corriendo hacia nuestra posición. - ¿No crees que exagerantes? - Preguntó ella viendo el auto con el frente destrozado y el enorme hueco en la pared del edificio. Hubo silencio y yo le di también un vistazo. - Na - Dije yo sentando a un Oliver inconsciente al lado del auto. - No son robot, son personas como nosotras - Dijo Xiomara reprochándome. - ¿Podrías hacerle unas esposas? - Le pregunte a Xiomara. Ella hizo un gesto de disgusto y si pudo hacer las esposas de hielo dejando unidas las manos de Oliver en caso de que despertara. Vimos de repente como César había saltado de un edificio yendo hacia nuestra posición con sus pies envueltos en fuego. - ¿Cómo te fue? - Le pregunte yo a cesar. - Como se esperaba, lo deje tendido en el suelo es lo menos que se merecía ese  traidor-cesar decía sacudiendo el polvo de su ropa. A nuestra posición también fue Rafael apareciendo con su teletrasportacion. - Ya me encargué de la camper - Dijo el cruzándose de brazos. - Hahahah te dejo el ojo morado - Decia riéndome de Rafael. - Y dos ojos morados vas a tener si te sigues riendo - Rafael me amenazaba con golpearme. Al parecer la chica le había dado problemas. - ¿Qué hiciste con ella?-cesar preguntó. - La teletrasporte a Texas ya no nos molestará por hoy - Respondió Rafael. - ¿Los dicers se an retirado? – Preguntó Xiomara. - ! Miren haya! - Cesar grito señalando a la sima de un edificio. Lalo Mi pelea contra Esteban se estaba prolongando más de lo esperado. Esteban igualaba mi velocidad gracias a su traje y yo ya me encontraba bastante cansado. Esta parecía una pelea de velocidad, tal que incluso corríamos por las paredes de los edificios en un ángulo de 90 grados. Ambos fuimos a dar ala azotea de unos de los edificios más altos de la cuidad. La fuerza del aire a esa enorme altura yo podría usarla como ventaja, pero la altura no me permitía el respirar a la perfección. En nuestra pelea los puños y patadas a alta velocidad eran presentes. Cerca de 40 golpes o patadas eran presentes por segundo. Ambos terminamos muy cansados disminuyendo nuestras velocidades y ambos tomamos distancia para restablecernos en la pelea. - ! Eres de admirar Eduardo!!un usuario como tú encajara perfecto como un Dicer rango A!, me atrevería a decir que eres la segunda persona más rápida del mundo! - Estaban gritaba en la cima del edificio. - ¿Segundo? ¿Quién es el primero? - Pregunté yo curioso. - Bueno digamos que la persona más rápida que hay, Soy yo - Esteban dijo sonriente. Yo levanté la ceja y sonreí a tal comentario. - ¿qué te hace pensar que eres más rápido que yo? - Pregunté yo sonriente. - No sólo eso, también soy más fuerte, diría que soy superior a ti en todo aspecto, no te sientas mal solo digo que te faltan años para alcanzarme y lo probare ahora - Estaban al terminar de hablar su armadura fue rodeada por una luz amarilla. En un parpadeo él apareció frente a mí dándome un fuerte golpe en la cara que me mando a volar hasta dar con la ventana de otro edificio rompiéndola en el acto y rompiéndome algunas costillas. No fue por la fuerza de su golpe por lo que fui lanzado, Esteban había concentrado el aire en su ataque al igual a como yo hago. Trate de usar mi velocidad para contestar, pero él ya había llegado a mi posición embistiéndome a toda velocidad haciéndonos pasar por otra ventana también rompiéndola en el acto. Los dos estábamos en caída libre de un edificio de enorme altura, pero logré golpearlo en el estómago haciendo que me soltara. Mire como Cesar, Kevin y Rafael miraban sorprendido mi caída mientras Xiomara veían horrorizada. También vi a Diego y a sus compañeros y usuarios que parecían no creer lo que veían. Logre sostenerme de una de las ventanas que se encontraba abierta  del edificio lo que evitó que fuera a dar contra el suelo. Esteban  dio directo contra el pavimento de la calle creando un enorme hueco en este. Pero había algo sorprendente. Aún con la altura a la que el cayo lo hizo de pie y no tenía sus piernas dobladas. Era una caída en picada y de pie. Él me dedico una sonrisa y comenzaba a emanar más de esa luz amarilla. Yo comenzaba a resbalarme pero logré el jalarme hacia adentro del edificio. Ya solo fue cuestión de salir corriendo por la ventana cosa que hice cayendo perfectamente en la calle quedando frente a frente con Esteban. - !Ataquemos todos! - Cesar le ordenó a Xiomara Rafael Cesar Diego y los demás usuarios que seguían a Diego. - !Por favor no! - Grite yo. - Quiero encargarme de esto solo - Dije yo en seco aún frente a Esteban que seguía emanando más de esa luz amarillenta. - Vaya que eres de admirar - Esteban dijo haciendo aún más notoria esa luz amarilla. Nuestros puños chocaron a máxima velocidad, creando una onda de sonido y aire que incluso hizo un ligero temblor en la tierra. Los golpes eran rápidos pero ahora eran pocos. Nuestros puños dieron directo contra el del otro. Intenté darle una patada en la cara a Esteban  pero él me tomo del pie y comenzó a girar sobre su propio eje a una gran velocidad haciendo que me despegara del Suelo y comenzará a girar con el como si fuéramos un trompo humano. Yo trate de patear su mano con mi otro pie pero fue inútil porque el logro soltare haciendo que saliera disparado en línea recta con la calle donde ningún auto ya transitaba. Trate de dar un jiro pero antes de eso Esteban  logró llegar a mi y me dio un fuerte codazo que por obra de suerte pude detenerlo con la Palma de mi mano. Pude al fin reincorporarme y pude darle una patada en la nuca girando mi torso haciendo que tanto él como yo cayéramos al suelo. Ambos estábamos tendidos en el suelo. Trate de levantarme lo más rápido que pude al igual que Esteban. Ambos lo hicimos al mismo tiempo. Nuestras respiraciones agitadas fueron presentes. Estábamos una vez más frente a frente. Todos miraron atónitos nuestra pelea. El silencio inundó el todo el lugar. - !Vamos Lalo! - Escuche alguien aclamando por mí. Gire la vista y era Xiomara la que lo aclamaba con una mirada que demostraba que creía en mi. Una mirada que remplazaba a su habitual mirada de preocupación por todo, ahora ella en verdad creía en que yo ganaría. Esteban estaba serio viendo hacia mi  con sangre resbalándosele de la cabeza y nariz. - !Muestrale de que estás hecho! - Está era una voz de alguien más. Esta vez era Enma el que estaba dando ánimos. - !Usted puede señor Eduardo! - Ahora era Diego. - La derrota no es opción - Ahora cesar. - !Tu puedes Lalo ya termínalo! - Lucy animo. Escuche varías aclamación. de Leonora, Jenny, todos los usuarios aclamaban por mi. - Terminemos con esto - Esteban dijo corriendo hacia mi. Ni siquiera me moví. Algo raro paso en mi. Mi puño ya lo estaba esperando y dio directo contra su pecho a tal fuerza que incluso perforó su armadura yendo directo contra el. Estaban cayó de rodillas al suelo y antes de que su rostro diera contra el pavimento, yo lo detuve. Esteban tomo mi ante brazo y lo apretó ligeramente. Yo lo voltee boca arriba y lo baje en el suelo con delicadeza para luego dejarme caer sentado a su lado. Esteban tenía una mirada de felicidad en su rostro. - ¿Por qué sonríes? - Pregunté yo. - Por qué vi en ti algo que me recordó a mi - Contestó el. - Yo también vi algo de ti en mi - Dije yo viendo mis manos algo sorprendido. En mis manos una luz amarillenta como la que rodeaba a Esteban era presente  ahora en mi. - !SÍ! - Todos a mi alrededor aclamaron por mi victoria. Ahora la ciudad le pertenece a los usuarios.
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