19 Varios días más tarde, Carmen estaba mirando por la cubierta de observación que había en la zona de cafetería de la Horizon, perdida en sus pensamientos. Su vida había cambiado tanto en tan poco tiempo. Pasó los dedos ligeramente por la cabeza suave de Harvey; el simbiótico dorado podía sentir su agitación emocional y se había pasado todo el día cerca de ella. Carmen dejó que sus dedos le acariciasen la cabeza, necesitando aquel contacto para tranquilizarse. Estar en el espacio ya no la ponía nerviosa, algo positivo teniendo en cuenta que seguirían lejos de Valdier durante varios meses más, pero eso no significaba que estuviese lista para volver a meterse en uno de esos pequeños transbordadores en breve. Sencillamente se sentía más cómoda en la nave de guerra, que era bastante más gra

