Creon decidió, mientras seguía a Carmen y salía de la cafetería, que había pasado demasiado tiempo desde la última vez que sus dragones habían salido a jugar. Quizás aquella distracción les ayudase; haría cualquier cosa con tal de ayudar a Carmen a superar aquel momento tan complicado. Sabía que, cuanto más tiempo estuviesen juntos, el dolor y la pérdida de Carmen se desvanecerían poco a poco hasta alcanzar un nivel soportable. No esperaba que desapareciesen por completo, al igual que no esperaba que lo hiciese su propio dolor, pero sabía que él podía sanar siempre y cuando tuviese a Carmen junto a él. Trotó tras ella, tomándola en brazos. Ignoró el graznido de sorpresa y continuó avanzando por el pasillo a toda prisa. Conocía una gran plataforma de almacenamiento que estaba relativamente

