Carmen soltó un suspiro de alivio cuando salieron del transbordador. Comprendía plenamente por qué algunos marineros de antaño se ponían a cuatro patas y besaban el suelo en cuanto desembarcaban de sus naves. Sí, no era más que un transbordador y ahora estaba en una nave todavía más grande en mitad del espacio, pero podía arreglárselas si su mente quería negar aquel hecho. ¡Sencillamente no le alegraba la idea de volver a meterse en el equivalente de una lata para adentrarse en una enormidad desconocida en la que no se podía respirar! La plataforma de acoplamiento estaba llena de actividad a medida que se descargaban los suministros y los transbordadores se movían y almacenaban en preparación del viaje hacia los asteroides de minería en los que creían que estaba retenido Vox. Según la inf

