Christopher. Cuando mi mujer cae en mis brazos, todo se detiene a mí. Alrededor de mi corazón late de manera frenética por todos los escenarios que por mi mente pasan. Cuando el doctor me llama, me dice que ella está en observaciones y que la están por trasladar a una habitación para su comodidad. Él me indica que una vez el suero se termine, podremos irnos y que no caiga ante los antojos de mi mujer, ya que en su estado ella debe cuidarse. Yo lo miro confundido y pregunto en qué estado, a lo que me responde que ella tiene 2 meses de embarazo. Salgo corriendo en su búsqueda. El doctor me grita el número en donde está y cuando ingresó ella está dormida. Claro, ahora entiendo sus antojos raros, su fatiga crónica y su libido aumentando en un 200 por ciento. Llamo a mi padre, para qu

