Elliot toma las manos de la joven que yace sobre la mesa, por más que las estudia, no parecen la de Aliss, tal vez es porque el cuerpo está inflamado. Entonces la coloca de medio lado para poder quitar el vestido, apenas descubre la espalda y el aire vuelve a sus pulmones, el espíritu vuelve a su carne, la quietud vuelve a sus huesos, no es Aliss, no lo es, no tiene la marca en su espalda. Elliot la vuelve a colocar como estaba y respira hondo, entonces se hace para atrás apretando en su puño el colgante. Miserable despiadado, le hizo eso a una pobre jovencita, seguramente buscó a una que tuviera las mismas características de Aliss y la asesinó a fin de llevar a cabo sus planes, torturar a los parientes de Aliss. Elliot sale del recinto y se consigue tras la puerta al cuidador. Este lo

