... —Si gracias porque me pregunta si estoy bien. —Es que trae usted una cara como de asustado o sorprendido, no me diga que la vio. —Yo a ¿Quién? —A la muchacha que se aparece en la carretera. —Pues la verdad si ¿Por qué? —Pues de gracias a Dios que está usted vivo, porque la mayoría de los choferes que la ven o que la suben a su camión amanecen muertos, que raro que usted haya sobrevivido. —No sé, ni yo mismo me lo explico, pero dígame que paso con esa joven. —Dicen las malas lenguas que ella era una mujer muy bonita que todos los hombres estaban a sus pies, solo uno no la quiso, la desprecio, ella hizo todo lo que pudo para conquistarlo pero nada funciono, él tenía su novia y la quería mucho, de hecho ya estaba por casarse, cuando en su desesperación ella hizo un pacto con el

