Todo vuelve a la normalidad, o al menos a nuestra versión de la normalidad. Tras el viaje, nos asentamos en una rutina cómoda, equilibrada. Claro, la prensa sigue con sus rumores, pero ya no nos afecta tanto como antes. Sabemos lo que somos, lo que compartimos, y eso nos da la fuerza para enfrentarlo todo. Es de noche, salimos a un evento social importante para David. Se trata de una cena benéfica organizada por uno de sus colegas, y aunque no somos muy fanáticos de este tipo de reuniones, debemos asistir. David siempre ha sido un rostro conocido en esos círculos, y ahora con todo lo que ha pasado, la curiosidad alrededor de él es mayor. Yo estoy con Carter cuando lo veo: un hombre al otro lado del salón, alto, atractivo y con una mirada demasiado fija en David. No le doy importancia al

