Otro día en el infierno superado. Por suerte quedaban apenas dos meses para acabar las clases lo que suponía exámenes, tardes estudiando sin poder hacer vida social, decidirme por una carrera lo que aun no tenía para nada claro y muchas cosas que no tenía ganas de pensar. Hacía unos minutos había recibido un mensaje de Julie diciéndome si quería hacer algo por la tarde y ya que mis amigas me habían abandonado por sus novios, no vi ningún inconveniente. Mol y Nate no habían ido a casa a comer por lo que tuve que ir andando a casa. Por suerte el camino era corto, aun así maldije el día en que le dije a mi padre que no necesitaba sacarme la licencia de conducir. Cuando por fin llegué a casa, comí, me cambié por algo para paliar la calor ya que hacía mucha y emprendí camino hacía el Starbucks

