Luego de que Estefani se marchara, me senté a respirar y a pensar con más tranquilidad lo que me había dicho sobre el evento, aunque mi Enrique no me ha dicho nada… solo espero que… ya no se ni que pensar. — ¡sí que estas tan pensativa hoy! —habla y siento sus carnosos labios darme un beso en la mejilla, volteo y sonrió al verlo, siempre con esa sonrisa perfecta y mirada sensual. —bueno… algo —balbuceo poniéndome en pie para saludarlo con un caluroso beso. Me aprieta fuerte contra su cuerpo y me da un beso apasionado, siento casi no poder respirar mientras lo hace y comienzo a ahogarme entre sus labios. — ¿pasa algo? —habla acariciando mi mejilla y solo me desvanezco al perderme en su intensa mirada azul. —eh… —Estefani… ¿ya te lo dijo? —sonríe con dulzura y me toma de la cintura para

