Capítulo 11 Baraqiel No percibo ninguna mala intención por su parte, pero verla con ese trozo de cristal me pone nervioso. Cuando afloja los dedos para soltarlo, me precipito para cogerlo y me corto yo también con el movimiento. Gesticulo por reflejo, pero no tiene ninguna importancia. En un minuto, ya no estará la herida. Pero Caitlyn se ha dado cuenta. —Vaya, te has cortado tú también. Lo siento. Más vale que vuelva a casa de mi abuela. Tengo la negra y parece que es contagioso. Ah, no. Es culpa mía y no me quedará ninguna marca así que no pienso dejar que este incidente estropee nuestro principio de acercamiento. Le cojo su mano herida. —Solo me ha pinchado, Cat, nada más. Anda, ven. Vamos a lavarte y a cambiarte de ropa. Mi intención era buena, pero la puesta en práctica me da id

