Sajir siente las emociones muy sobre la piel. Sabe que si apenas él muestra su rostro, esta magia acabaría en un dos por tres. Sintiéndose abrumado por sus emociones latentes, se pregunta si es bueno lo que está pasando. Sajir, ¿acaso no sabe diferenciar? Porque esa sonrisa nerviosa, por que esa ansiedad en el pecho, por qué la ganas de encontrarla, de verla, de sentir que el tiempo se detiene. ¿Porque no darse cuenta que apenas la tuvo en frente, ella se volvió el mundo que deseaba? Se necesita mas razones para ver que su corazón en su pecho ya no estaba para él? Lo tomó su dueña. Que ya no era ese Sajir del pasado, el hombre solitario y apartado, que ahora soñaba hasta con los ojos despiertos, sueña con querer despertar al lado de ella todas las mañanas, ¿eso era amor? Saliendo de

