Capitulo 1

1704 Palabras
Una cantante famosa, de carácter fuerte, rebelde y solitaria cuando podía. Enamorada de la vida nocturna y de las cosas ilegales, rodeada de amigas que siempre estaban a su lado por un minuto de fama.   —Otra portada con tu rostro — dice enojado. Camina de un lado hacia el otro en la discografía —No es mi problema, mi trabajo es cantar y vivir — sostiene. Cierra la puerta con todas sus fuerzas —Años venimos trabajando juntos, Abby. En esta semana es la tercera reunión que tenemos con los directivos, ¿te parece que está bien?¿No aprendiste nada de la última vez? — pregunta enojado. Lo enfrenta —No vengas a recordarme el accidente de mi amiga, no es mi culpa y todo lo que soy es por mi esfuerzo, vete a la mierda Murray — dice furiosa. —Es el esfuerzo de los dos que estas tirando y hoy van a decirme como seguir —asegura. La puerta se abre, aparecen muchas personas para comenzar la reunión, Abby se enciende un cigarrillo y su representante le hace un gesto para que lo apague. —Bueno esta es la tercera reunión por tus portadas, Abby — empiezan diciendo mientras dejan ver sobre la mesa la fotografía que todos podían observar. Aparecía fumando, bebiendo y bailando pegado con dos hombres, uno de ellos besándole su cuello y el otro tirándole humo de su cigarrillo a la boca. En un club nocturno y después de un concierto mientras una botella se podía ver en su mano y riéndose de la acción con sus amigas. Ese momento habían capturado las cámaras y ya era portada de todas las revistas del país. —Lo titularon “La niña de oro cae rendida a los vicios de la noche” —lee para todos. Abby observa su celular colapsado de mensajes, interacciones en redes y llamadas de su madre. Cierra los ojos maldiciendo. Arroja la revista al suelo —Es mentira — sostiene. No le responden, se detienen en su representante —No queremos más esta imagen para nuestra cantante, busca la solución y que sea rápida — dice el presidente de la firma discográfica. Se levanta de su asiento —Estoy cansada, no es mi tema esto y me retiro. Adiós — dice riéndose. Otra reunión más que abandonaba cuando empezaban a reflejar sus problemas nocturnos y su representante debía soportar. —Nunca va a cambiar y necesitamos tapar esa imagen rebelde de ella — sugiere uno de los directivos. —Hablare con ella — dice Niega con la cabeza —No, Murray. En la anterior reunión te dimos un contacto, llámalo y habla  con él para que empiece hoy mismo en el desfile — ordena. —Ya dije que Abby no quiere ningún guardaespaldas y se pondrá peor — sostiene. El presidente de la discográfica se levanta también de su asiento — Quiero a Luke Rawson al lado de Abby, sino vamos a rescindir el contrato musical y nos ocuparemos que no consiga otra discografía. ¿Quedo claro? — pregunta enojado. —Como usted diga, señor— asegura. Cuando ve que ya se fue el presidente de la discográfica, llama al número que le habían dado. Coordino con Luke para reunirse, lo espero media hora y cuando lo observa entrado se acomodan —Gracias por venir— dice. —No hay problema, señor — asiste con la cabeza. Mueve su lapicera de los nervios —Mi propuesta de trabajo como lo explique por teléfono es para que seas el custodio personal de Abby — comienza diciendo y lo mira para ver si entendía bien por donde venía todo. La ficha de Luke le había llegado a las manos de Murray, con sus datos: Ex militar, sus padres fallecieron en un accidente de tránsito y quedo como tutor legal de dos hermanos. Tenía recomendaciones por otras personas empresarias que tuvo que custodiar en los últimos años en diferentes fiestas, reuniones y viajes de negocios. Teniendo en cuenta que la discográfica querían a ese hombre como guardaespaldas de Abby. Mueve sus piernas de los nervios —¿Las 24 horas del día? — pregunta. —Las horas que necesite, los viajes que tenga que hacer, fiestas, sesiones de fotos y los conciertos, ¿entiendes? — pregunta. Mueve su cabeza —Entiendo. ¿Dónde está ella para presentarme? — pregunta buscándola con la mirada. —No debe saber quién eres en realidad, esta será como una entrevista de trabajo para la discográfica y tendrás que conseguir la forma de ganarte su confianza— sostiene preocupado. —¿Quiere que le mienta a la persona que tendré que cuidar? — pregunta asombrado. Sonríe —Es así, ¿conoces a Abby? — pregunta. —Todo el mundo la conoce a la señorita Abigail — sostiene. —Quiero que te infiltres en su círculo y así hagas tu trabajo porque eso necesita la discográfica, que la alejes de los problemas y después estaremos bien. El pago será muy bueno — asegura. —Entiendo— responde. Le pasa un trozo de papel con una dirección —Ahí será la fiesta de esta noche, ve para que Abby te conozca y así empiezas, ¿aceptas el trabajo? — pregunta nervioso. —Sí, señor. Muchas gracias por esta oportunidad laboral y prometo no decepcionarlos — afirma. Después de lograr controlar todo lo que le habían pedido, llama a la asistente de Abby para aclararle todo los detalles del nuevo evento que debía aparecer. Habían perdido por horas donde estaban hasta pudieron encontrarla, un auto la llevo al salón donde era la presentación. —¿Dónde esta Mu? —pregunta masticando un chicle. Aparece a su lado —Estoy acá y debes ir a cambiarte con la ropa que pusimos en tu camarín, dame eso — dice poniendo su mano para que suelte el chicle de la boca. Se encontraba en un desfile de una marca que le pidió que asistiera para mostrar la colección de la nueva ropa para primavera- verano. Había pedido comidas diferentes, agua mineral, y algunas botellas de whisky para festejar con sus amigas que no tardarían en llegar al camarín. Tira un vestido al suelo — Es horrible, necesito uno n***o — sostiene. Por atrás con muchos vestidos encima —Ya van 15 vestidos señorita que no le gusta y está por comenzar el desfile — sostiene agitada. En ropa interior camina de un lado hacía el otro con su celular mientras se ríe de los mensajes que va recibiendo —Diles que me siento mal y que no saldré — exclama. Arroja todo lo que tiene en sus manos —No puedo, su representante me obligó a que se ponga este vestido y salga — ordena. Resignada por no poder decidir sobre su vida, deja el celular a un lado y se pone el vestido color rosa que le habían dado para que promocione —Que asco — asegura mirándose en el espejo. Camina hacia la salida, muchos fotógrafos la esperaban y gritaban su nombre, entrecierra sus ojos y pone una mano en su rostro. Alguien apoya su mano por su espalda ayudándola a caminar más rápido, no observa quién era pero sigue caminando y por primera vez sintió que podía sacar al público un poco de encima. Aún con empujones, gritos, las cámaras encendidas y demás, sentía que no podía respirar, logra llegar al salón donde iba a comenzar el desfile. Se voltea a ver y nuevamente estaba sola. Mira a su alrededor, ya había comenzado el desfile y va en busca de su representante para que le diga que hacer. —Oye, ¿qué hago? ¿Sólo tengo que caminar y ya?— pregunta. Deja su celular y la queda mirando —Tienes que salir con ese bello vestido, desfilar y nada más, después van a ofrecer una fiesta íntima en la que tienes que asistir y listo — explica rápido. Acomoda su cabello —Así será jefe — dice riéndose. Comprueba que se haya ido, llama con su celular  —Ven — ordena. Aparece frente a sus ojos mientras Abby camina por la larga pasarela, algunos periodistas descontrolados sacándole fotos y pidiéndole una entrevista. Ella lanza besos a todos, sonríe y guiña un ojo a los que presencian su desfile. Niega con la cabeza —¿Qué necesita? — pregunta. Se detiene a verlo, llevaba un traje oscuro y se le podía resaltar la camisa blanca, en su oído podía verse el audífono donde todos los de seguridad del desfile le iban diciendo cada movimiento cuando no podía verla. Le señala todo lo que se puede ver fácilmente —No puede verte, ¿tengo que recordarte en qué quedamos? — pregunta. Se acerca —Sé que no puede saber de mí, no me vio cuando estuve atrás de ella y solo nos veremos bien en la fiesta como ordeno — asegura. —¿Y qué haces acá?, te envíe la ubicación para que vengas más a la noche y no ahora — cuestiona enojado. Acomoda su traje —Necesito empezar a conocer los movimientos de la señorita Abigail y es mi prioridad saber bien, mañana envíeme toda la carpeta con sus amistades, conciertos y demás — pide rápidamente. No se dicen más nada, Luke desaparece detrás de la pasarela. Se queda observando cada movimiento de Abby, nota como los periodistas la sorprenden con preguntas sin dejarla caminar y muchos fotógrafos gritaban para sacarle la mejor foto posible. —Necesito que uno de la puerta la saquen a la señorita Abigail, no se ve bien y parece estar bajo los efectos del alcohol — ordena hablando por su pequeño micrófono. Un despliegue de seguridad aparece detrás de ella, la ayudan a subir al auto para irse a la fiesta pero no parecía estar en buenas condiciones para asistir. Había bebido de más pero ya era natural y no espera más, sale en otro auto detrás para llegar a tiempo. Una vez, en la fiesta la busca y logra verla rodeada de hombres que le festejaban manoseándola. —Esa mujer está loca — sostienen algunos que estaban ahí. Aprieta los dientes, se queda parado sin hacer nada para no levantar sospechas. Frena a una chica que pasaba por su lado —No está bien que dejen que se aprovechen de una mujer, ¿no crees? — pregunta. Esa pregunta hace que la desconocida que parecía ser trabajadora de moza del lugar, se acerca y los aleja. En sus manos tenía un vaso de cerveza, baila y se cae, cuando ve eso sale corriendo para asistirla. La ayuda a levantarse para que se mantenga de pie. Sin medir la distancia lo besa y lo presiona a su cuerpo. Logra alejarla y queda sorprendido —¿Quién eres? — pregunta tocándole el rostro y abrazándolo por el cuello con una sonrisa inmensa. Ahí estaba Abby besando a su nuevo custodia personal sin saberlo. 
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