Jordan Soportar la cena fue un infierno. Mi lugar habitual era frente al de Alexander y ser el blanco de su mirada era mucho más sencillo. Me pidió en una ocasión que le alcanzara la sal y obedecí con frialdad solo porque todos estaban presentes. “Sabes lo que esto quiere decir ¿Verdad? En el remoto caso de que ese niño sea tuyo, tendrás que hacerte cargo no solo de Franco, también de ella y eso se traduce como un enfrentamiento más con Piero Biaggi” Repitió mi mente incansable, evocando las palabras de Gabriel en el estudio. No había otro título para mí más que el de Desafortunada. Estaba en un lugar que no conocía, había sido abandonada por mis padres, mi abuela mintió todo el tiempo y cuando por fin encontré alguien en quien confiar y amar… resultaba esconderme una supuesta paterni

