Jordan El dinero compraba todo, incluso una mejor atención médica en un hospital que no parecía ser ostentoso. Comprobamos el buen estado de Leonida cuando lo vimos ser trasladado en la camilla, una vez que lo ubicaron en una habitación más grande y alejada de los pasillos corrientes, nos permitieron estar cerca de nuestro convaleciente amigo. –¡Estás bien! –chillo Bianca acercándose a la camilla para tomarle la mano. Era lógico, Leo había recibido una bala por ella, merecía su agradecimiento– ¿Te duele mucho? ¿Sientes el brazo? –Estoy bien Bianca, no hacen falta tantas preguntas, solo fue un roce. –¡La bala entró a tu brazo y no salió! ¡Eso no fue un simple roce! Alexander se colocó un poco más lejos de la camilla y mantuvo la distancia con seriedad en todo momento, yo me aprox

