Jordan Llegamos al laboratorio antes de la hora pactada. La enfermera en recepción se sorprendió al ver a Alexander tan temprano pero tomó sus datos y preparó todo lo necesario para empezar con la prueba. –Lo lamento señor Bellini, solo puede ingresar la persona que se hará el examen. No se permiten acompañantes durante el proceso, es por seguridad. Escuché que lanzó algunas maldiciones y trató de apelar a la indicación, aunque solo logró empezar a exaltarse. –Esta bien, no hay problema –le dije tomándolo del brazo para calmarlo– esperaré aquí y ya está. No pasará nada por quedarme aquí unos minutos. –No eres una extraña, te prohíben el ingreso como si fueras alguien desconocido para mi. –Ya… tranquilo. Colabora para que salgamos más rápido de aquí ¿Bien? Sabía que estaba hacie

