Jordan Caminé entre los pasillos y llegué al lugar indicado sin perderme entre la gran extensión de la casa. Me estaba acostumbrando a vivir con aquella mentira encima. Vi a Mauricio trabajando en su oficina dentro de la mansión. Respiré hondo y me dije a mi misma que lo que estaba a punto de hacer era realmente necesario y que si no era en ese momento no sería nunca. “La calma es la virtud del fuerte” Pensé antes de ingresar al lugar simulando una mirada dudosa, concentrada en un solo propósito. –¿Jennifer? ¿Te sientes bien? ¿Qué te ocurre princesa? Preguntó de inmediato, dejando todos los papeles y computadora de lado. –¿Qué día es mañana? –¿Mañana? –preguntó perplejo ante una cuestión que no se esperaba– Mañana es jueves. –¿Jueves? Todos los jueves voy al gimnasio y al sp

