El coche se detiene frente a un pintoresco edificio de piedra. Hay otros edificios alrededor, pero éste tiene ese clásico y antiguo ambiente, como si hubiera estado allí toda la vida. No tengo ninguna duda de que Audrey es la razón por la cual encontraron este lugar, es clásico y discreto. Todo lo que a ella le gusta. Seth sale por su lado, da la vuelta al coche, abre la puerta para mí y me ofrece su mano para ayudarme a salir. —¿Lista? —pregunta con una sonrisa y yo asiento con la cabeza. Nunca he estado en el mundo humano y, si soy honesta, me siento muy nerviosa por estar aquí. Crecí en una manada en la frontera, sin duda mi padre se aventuró aquí varias veces. Albert fue algunas veces por mí y la última vez intentaron enviar a una guardia completa con él. Siempre he visto a los huma

