A veces me paso, aunque es que se excita como una zorra y yo también. Mili y Jorge siguen viviendo en la costa, vienen a menudo a la Ciudad y siguen su amistad con mi ex. Alguna enculada estupenda me hago de cuando en cuando con la gordita belga. Carmela y su medio hermana Julia viajan bastante, aunque siempre que están en la Capital, buscamos tiempo para montarnos numeritos gratificantes. Ese maravilloso perfume filipino es único... Por cierto, sigo en contacto con Teresa y eso me permite comerme a menudo esas tetas absolutamente increíbles; ¡qué pezones!, la de cosas que con ellos pueden llegar a hacerse. Prado la chiquita y Marta la grandona, las maestras, vienen al estado de México, algunas veces al año y quedamos en un hotel de Toluca. Cada día son más expertas en el bondage y
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