El día amaneció y el aroma del aire era diferente, distinto, era un olor que reflejaba los sentimientos de los hombres que se encontraban en la habitación, ese aroma era una mezcla de ambas personalidades, de las emociones, que reflejaban lo que había ocurrido la noche anterior. Al parecer inclusive el sol había salido con más intensidad, con más luminosidad, aún era temprano, ese día amaneció temprano. Min seok fue el primero en despertar, desde que lo hizo se dedicó a observar todas las facciones del ciervo, se preguntaba cómo es que un hombre tan hermoso como él se había fijado en su persona, era tan afortunado por tenerlo a su lado, y tan desafortunado si no lo tuviera, el bollo se encontraba bien envuelto entre los brazos del más alto, quien a pesar de estar dormido lo abrazaba fuer

