21_

938 Palabras

_ Mucho tiempo después, cuando Gracy había estado más que aburrida de estar en aquel estúpido barco, le había preguntado por qué era tan importante que ella lo acompañara. —Me gusta tenerte a mi lado. Solo entonces se le había ocurrido que un hombre que se pasaba veinticuatro horas al día en su compañía y que todavía le parecía poco, le estaba dedicando un bonito cumplido. Adolfo colgó el teléfono con un gesto de impaciencia. —Me temo que los negocios se están entrometiendo incluso antes de que volvamos a casa mañana. Mi madre está en la casa de campo y espera conocerte enseguida, pero yo me voy a tener que ir directamente a Nueva York . —Oh... —Sé que no es lo ideal, pero no creo que podamos hacer esperar más a mi madre. ¿Crees que podrías ira visitarla tú sola? Se sentó al

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR