Conté hasta diez mientras exhalaba e inhalaba el aire para tratar de controlar mi llanto y cuando lo logré limpie mis mejillas caminando a la puerta. Lo único que se me ocurrió fue comenzar a golpear la puerta con mi pie mientras le gritaba a Dominik…lo sé, no fue algo muy inteligente pero aquí no hay ni una sola ventana pero funcionó porque el hombre que sacó a Rey abrió la puerta aunque se veía algo molesto o irritado. -Sí no cierras la boca te la cerraré y no te gustará. –trague saliva mirándolo. –el señor Dominik no está disponible en estos momentos pero en cuanto se desocupe le diré que le llamas pero solo si te quedas callada. –asentí despacio y bufé al ver que cerró la puerta. -¡Los odio a todos! –murmuré molesta mientras revisaba la habitación para ver si encontraba algo útil p

